Antecedentes históricos e investigaciones arqueológicas comprobaron que hace ya 7 mil años, en el Valle de Tehuacán del Estado de Puebla, el maíz era parte importante de la dieta de los pueblos originarios de México.
En el manuscrito “Historia general de las cosas de Nueva España”, escrito por el fraile franciscano Bernardino de Sahún (1450-1590), se menciona que la dieta azteca se basaba en el maíz y en la tortilla, además de tamales y variedades de chile (ají mexicano).
enchiladas, entre otros. Así, hoy en México, la palabra taco es tan genérica como sándwich. Su masa se puede hornear o freir, su relleno (sea salado o dulce) varía según las tradiciones propias del lugar geográfico y es consumido como plato principal, entrada o snack.